La newsletter más social: «Drop me the link»

El Washington Post idea una iniciativa para que su contenido sea más compartido

Captura del encabezado de la newsletter "Drop me the link".
Captura del encabezado de la newsletter «Drop me the link». Fuente: elaboración propia

Por Pau Torres Pagès

A principios de mes el Washington Post anunciaba la puesta en marcha de una nueva newsletter abierta a todo el mundo que quiera registrarse. «Drop me the link”, que se podría traducir al castellano como “Pásame el enlace”, se presenta como la solución a la sobrecarga informativa en la que nos encontramos todos. En una atmósfera digital en donde constantemente se envían miles mensajes en distintos grupos de chats, muchos de ellos hacen referencia a la política. El periódico quiere que el suscriptor de la newsletter se convierta en la persona de referencia para pasar enlaces de noticias sobre la campaña presidencial americana entre su grupo de amigos, familia o compañeros de trabajo.

El funcionamiento es innovador. Tres días a la semana (lunes, miércoles y viernes), el lector recibe un correo que simula una aplicación de chat (iMessage, Whatsapp…). En cuatro mensajes que no superaran el total de 200 palabras, se explica el estado de la carrera a la presidencia de los Estados Unidos de América. Además, al final se incluye un enlace a una pieza periodística que se considera la más relevante de los últimos días. Con ella, el lector puede completar la información y profundizar solo en aquellas cosas que son más relevante.

A cargo de esta nueva iniciativa, hay tres editores del periódico con perfiles distintos y complementarios: Krissah Thompson, Ric Sánchez y Terri Rupar. Por un lado, Thompson ha sido reportera cubriendo anteriores elecciones presidenciales y temas de política. Sánchez es especialista en redes sociales y trabaja como editor de medios. Finalmente, Rupar se encarga de dirigir proyectos especiales del Washington Post, además de tener experiencia en periodismo político. Parece claro que esta composición pretende buscar el equilibrio entre el conocimiento político y la comunicación especializada en redes sociales.

Ejemplo de mensaje de texto que encontramos en «Drop me a link». Fuente: elaboración propia.

Newsletter con nuevos objetivos

La gran mayoría de los periódicos y muchas personas expertas en un tema tienen newsletters. Entonces, ¿por qué Drop me a link es innovador? Por sus objetivos, distintos a las demás. El primero es dar contexto usando un lenguaje casi informal, simulando la manera de escribir con el móvil, pero sin perder el rigor periodístico. Se usan abreviaturas, algún comentario humorístico, preguntas retóricas e incluso el uso de la primera persona (aunque no se traduzca en un comentario de opinión). Cada uno de los mensajes corresponde a una idea. En cuatro o cinco pequeños párrafos se presenta una visión general de todo lo que ha pasado en las primarias presidenciales durante los últimos tres días.

Justo debajo de estos mensajes, se añade la noticia con su enlace para compartirla. La pieza seleccionada pretende ser la más importante de los últimos días. Con esto se pretende promocionar un contenido y que sea el mismo lector el que lo haga circular entre sus grupos. Para ello, se presenta al suscriptor de la newsletter como la persona que pasará a ser considerada entre sus círculos sociales como una fuente fiable de información concreta y de calidad. El suscriptor gana prestigio y el periódico visitas y difusión.

Otro objetivo es ayudar a priorizar y jerarquizar la información. En esta newsletter se envía solo un enlace. Podría haberse escogido un numero mayor que no fuera excesivo: tres o cuatro, por ejemplo. Pero el Washington Post quiere apostar por aportar la llave para comprender la carrera presidencial, en singular. Esto viene claramente relacionado con el estudio del Pew Research Center que asegura que dos de cada tres estadounidenses están cansados de la abrumante cantidad de noticias que reciben a diario.

Ejemplo de una noticia seleccionada con su enlace para compartirla. Fuente: elaboración propia

Redes sociales y fake news

Es interesante ver como el Washington Post quiere dar la vuelta a la transmisión de información por chats. Esta práctica está más asociada a las fake news y a la desinformación que al periodismo de calidad. Sin embargo, si analizamos como es actualmente la comunicación digital, los grupos de Whatsapp o iMessage son un medio con un potencial de transmisión y difusión de contenido periodístico muy grande. Para esto, primero hay que quitar la sensación a los lectores que la mayoría de redes sociales (seguramente solo se salva una parte de Twitter) sirven únicamente para transmitir bulos. Para eso es necesario combatir la desinformación. Justamente por esta razón la newsletter que ha inventado el diario es muy buena idea.

Drop me a link” tiene como elemento esencial los enlaces. Justamente esta es una de las formas más fáciles para discernir las noticias falsas de las reales. Las capturas o fotografías son más fáciles de manipular que las páginas web. En esta misma línea, tan solo con un clic se puede comprobar qué medio hay detrás del enlace y qué periodista firma el artículo. El contenido serio despierta menos el interés y, por lo tanto, es más difícil de convertir en viral. Todavía es pronto para saber qué impacto tendrá la nueva newsletter en el número de visitas de los artículos recomendados, pero lo que está claro es que los resultados, sean buenos o malos, serán interesantes de analizar.